Una aclaración rápida antes de seguir
Artritis y artrosis se usan como sinónimos en el lenguaje cotidiano, pero no son lo mismo. Artritis significa inflamación de la articulación: un término amplio que incluye cuadros infecciosos, inmunomediados o traumáticos, que suelen instalarse rápido, con articulación caliente e hinchada y a veces fiebre. Artrosis —también llamada osteoartritis o enfermedad articular degenerativa— es la degeneración crónica del cartílago, que avanza en meses o años y cuyo signo dominante es la pérdida de movilidad.
Las dos se tocan: una artritis mal resuelta puede dejar artrosis como secuela, y toda artrosis lleva un componente inflamatorio sinovial. Pero la enorme mayoría de los pacientes que vemos por "problemas de patas" tienen artrosis, y de eso trata este artículo.
Qué ocurre dentro de una articulación con artrosis
El cartílago articular pierde proteoglicanos y colágeno, se adelgaza y deja de cumplir su función de amortiguación. El hueso vecino responde proliferando y se forman osteofitos. A la vez, la membrana sinovial se inflama en mayor o menor grado, y esa inflamación acelera la degradación del cartílago que ya está dañado.
Por eso el cuadro se retroalimenta. El daño genera inflamación y la inflamación genera más daño. Un manejo que solo apague el dolor en los días malos deja la enfermedad avanzando por debajo.
Se estima que la osteoartritis afecta hasta a un 20 % de los perros mayores de un año. Es más frecuente en pacientes seniors, de raza grande o con sobrepeso, pero puede aparecer a cualquier edad y en cualquier talla cuando hay una causa que la predispone: displasia de cadera o codo, ruptura de ligamento cruzado, luxación de rótula, fracturas articulares previas, osteocondrosis.
Qué articulaciones se afectan primero
La artrosis no aparece en cualquier lado al azar. Sigue el mapa de las articulaciones que más carga soportan o que arrastran algún defecto previo.
En perros, las caderas y las rodillas encabezan la lista, seguidas por codos y columna lumbosacra. En razas grandes es habitual que empiece por cadera o codo, muchas veces sobre una displasia que ya existía desde cachorro. En razas pequeñas, la rodilla es el punto débil clásico por la luxación de rótula. Y en perros de espalda larga, como el salchicha, buena parte del problema se concentra en la columna.
En gatos el patrón es distinto y por eso desorienta. Se afectan mucho los codos y las caderas, pero también la columna, y con frecuencia de forma simétrica en ambos lados. Cuando el dolor es igual a izquierda y derecha no hay cojera que notar: el gato simplemente hace menos cosas.
Cómo avanza con el tiempo
La artrosis progresa por etapas que se solapan y no tienen fecha fija. Al principio hay molestia intermitente que aparece después del ejercicio o al levantarse, y desaparece caminando un rato; es la fase que casi nunca llega a consulta. Más adelante la rigidez matinal se vuelve constante y el paciente empieza a evitar cosas: escaleras, saltos, el auto. En la etapa avanzada la limitación es permanente, aparece atrofia muscular visible del lado más afectado y el dolor ya no cede con el reposo.
El punto importante es que este recorrido se puede frenar. Un paciente que llega en la primera etapa, con peso controlado y manejo sostenido, puede mantenerse funcional durante años. Uno que llega con atrofia muscular instalada también mejora, pero se recupera menos terreno.
Artrosis primaria y secundaria
La primaria corresponde a la degeneración asociada al uso y la edad, sin una causa estructural identificable. La secundaria aparece como consecuencia de un problema previo: displasia, inestabilidad articular, un trauma, una artritis que dañó el cartílago, una cirugía ortopédica, obesidad sostenida. En la práctica diaria, la secundaria es bastante más común.
La distinción tiene consecuencias. En algunos casos de artrosis secundaria todavía se puede corregir la causa de fondo. Y en un cachorro con displasia diagnosticada, el manejo articular empieza mucho antes de que el paciente muestre el primer signo de dolor.
Cómo se ve el dolor articular: perro versus gato
Los perros suelen mostrar signos que el dueño identifica sin dificultad como un problema de patas. Los gatos casi nunca cojean. Lo que hacen es cambiar de conducta, y ahí está la razón de que su artrosis se diagnostique tan tarde.
| Aspecto | Perro | Gato |
|---|---|---|
| Signo más visible | Cojera, rigidez al levantarse | Deja de saltar a lugares altos |
| Movilidad | Dificultad para subir escaleras o al auto | Baja de un salto en varias etapas, o busca sitios bajos |
| Actividad | Se cansa antes, se queda atrás en el paseo | Menos juego, más horas durmiendo |
| Aseo | Poco relevante | Pelaje descuidado o, al contrario, lamido excesivo sobre una articulación |
| Conducta | Menos tolerante al juego, gruñe al ser manipulado | Irritabilidad, se esconde, rechaza el contacto |
| Eliminación | Sin cambios típicos | Orina o defeca fuera del arenero, porque le cuesta entrar o salir |
| Cojera evidente | Frecuente | Poco frecuente, incluso con enfermedad avanzada |
Con gatos usamos una regla bastante útil: si un gato adulto dejó de subir a donde antes subía, hay que revisarlo. No es que se haya vuelto tranquilo con los años.
Diagnóstico
El diagnóstico se arma con varias piezas:
- Anamnesis dirigida. Qué hacía hace un año y qué hace hoy. Los videos grabados en casa aportan muchísimo, porque en el consultorio el estrés enmascara la cojera y muchos pacientes caminan mejor de lo que caminan en su día a día.
- Examen ortopédico. Palpación articulación por articulación, rango de movimiento, crepitación, dolor a la extensión, atrofia muscular comparando ambos lados.
- Radiografías. Confirman osteofitos, esclerosis subcondral y estrechamiento del espacio articular. Conviene saber que la severidad radiográfica no siempre coincide con cuánto le duele al paciente: hay radiografías feas con perros cómodos y al revés.
- Análisis de sangre con perfil renal y hepático. No diagnostican artrosis, pero son indispensables antes de iniciar un antiinflamatorio que el paciente va a tomar por tiempo prolongado.
Cuando el cuadro no encaja con una artrosis —articulación muy caliente, fiebre, varias articulaciones afectadas de golpe, paciente joven— se estudia una artritis de otro origen. Ahí puede sumarse el análisis del líquido sinovial, que es la prueba que distingue una artritis séptica o inmunomediada de un proceso degenerativo.
El manejo tiene varios frentes
Ningún producto por sí solo resuelve una artrosis. Los planes que dan resultado combinan lo siguiente.
Control de peso
Es la medida más barata y la que más se descuida. Cada kilo de más carga articulaciones que ya están dañadas y suma inflamación de bajo grado. En pacientes obesos, bajar de peso puede mejorar la movilidad antes incluso de empezar con cualquier fármaco.
Manejo del dolor
Los antiinflamatorios no esteroides veterinarios son el pilar farmacológico, sobre todo en las etapas de mayor molestia. El carprofeno es uno de los más usados en perros con osteoartritis crónica. Los AINEs de farmacia humana quedan descartados: varios son tóxicos para perros y gatos.
Soporte del cartílago
Los condroprotectores aportan los sustratos con los que se construye la matriz del cartílago. La glucosamina es uno de los monosacáridos que forman los dímeros constituyentes del ácido hialurónico, y su función es incrementar la síntesis de glicosaminoglicanos por parte de los condrocitos. El condroitín sulfato es el glicosaminoglicano más abundante de la matriz del cartílago articular; agrupa moléculas de agua y de esa manera permite la recuperación del cartílago. El manganeso interviene en el desarrollo óseo normal y actúa como componente de diversas enzimas que catalizan reacciones metabólicas.
La evidencia sobre condroprotectores es variable y conviene decirlo con honestidad: no son un tratamiento único ni reemplazan a la analgesia. Su lugar está dentro de un manejo integral y sostenido en el tiempo.
Ejercicio y adaptación de la casa
El reposo absoluto atrofia la musculatura que estabiliza la articulación, así que no es la respuesta. Lo que sirve es actividad regular, suave y sin impacto: mejor caminatas cortas todos los días que una salida larga los domingos. En casa ayudan las rampas, las superficies antideslizantes y las camas acolchadas. En gatos, areneros de borde bajo y comederos a los que puedan llegar sin saltar.
Presentaciones orales que cubren los dos frentes
Hay un problema práctico en los tratamientos crónicos: si el plan implica tres o cuatro comprimidos distintos al día, tarde o temprano el dueño abandona alguno. De ahí que existan formulaciones que reúnen analgesia y condroprotección en una sola presentación palatable.
En Lima trabajamos, entre otras opciones, con la línea Artrin de Brouwer, que sirve para ilustrar cómo se piensa el manejo de la artrosis en dos etapas.
| Aspecto | Artrin | Artrin Plus |
|---|---|---|
| Composición por comprimido | Glucosamina sulfato 500 mg, condroitín sulfato 100 mg, manganeso 10 mg | Carprofeno 110 mg, glucosamina sulfato 500 mg, condroitín sulfato 100 mg, manganeso 10 mg |
| Acción | Condroprotector y regenerador del cartílago articular | Suma el efecto antiinflamatorio y analgésico del carprofeno a la base condroprotectora |
| Especies | Perros y gatos | Solo caninos |
| Rol típico en el plan | Manejo sostenido y prolongado | Etapas con dolor e inflamación marcados |
| Presentación | Comprimidos palatables birranurados | Comprimidos palatables birranurados |
| Control veterinario | Indicación y seguimiento veterinario | Indicación y seguimiento veterinario, con controles por contener un AINE |
Artrin Plus está formulado para el tratamiento de enfermedades articulares degenerativas cuando además hay dolor e inflamación que controlar. Artrin, sin AINE, apunta al soporte del cartílago a lo largo del tiempo. Entre las indicaciones de la línea figuran la artrosis primaria y secundaria, la artritis, la osteocondroartrosis, la espondilosis, los procesos degenerativos articulares y tendinosos, y la terapéutica preventiva de la displasia coxofemoral grado I y II.
Hay algo que vale la pena remarcar. Artrin Plus contiene carprofeno, de modo que es exclusivamente canino y no debe usarse en gatos. Para pacientes felinos la presentación indicada es Artrin. Los dos son productos de venta bajo indicación veterinaria: el esquema y la duración del tratamiento los define el médico veterinario tratante según el grado de enfermedad articular y la condición de cada paciente.
La parte nutricional
El soporte nutricional tiene evidencia clínica sólida en osteoartritis canina y actúa como complemento de todo lo anterior.
Un ensayo clínico multicéntrico, aleatorizado y doble ciego con 127 perros con osteoartritis, realizado en 18 clínicas veterinarias, comparó un alimento con alto contenido de ácidos grasos omega-3 de aceite de pescado frente a un alimento comercial típico. Según la evaluación de los dueños, los perros del grupo de prueba mejoraron significativamente su capacidad de levantarse desde el reposo y de jugar a las 6 semanas, y su capacidad de caminar a las 12 y 24 semanas.
Otro estudio multicéntrico, con 131 perros con osteoartritis crónica estable en 33 clínicas, midió algo más concreto: el efecto de la suplementación con omega-3 sobre la dosis de carprofeno. Durante las 12 semanas de seguimiento, la dosis bajó de forma significativamente más rápida en los perros alimentados con la dieta suplementada que en los del grupo control. Los autores concluyeron que en perros con osteoartritis crónica que reciben carprofeno por dolor, una dieta suplementada con omega-3 puede permitir reducir la dosis del antiinflamatorio.
Es un dato con aplicación directa. Cuando la nutrición, la condroprotección y la analgesia se combinan bien, es posible sostener el confort del paciente apoyándose menos en el AINE.
Qué esperar del tratamiento
- La artrosis se maneja, no se cura. El objetivo es que el paciente esté cómodo y se mueva, no que la radiografía se normalice.
- La analgesia suele notarse en pocos días. El soporte del cartílago necesita semanas de administración sostenida antes de poder evaluar si está funcionando.
- El plan se ajusta con el tiempo. Muchos pacientes necesitan más apoyo en invierno o después de un exceso de actividad, y menos en las temporadas estables.
- Cuando hay un AINE de por medio, los controles periódicos no son negociables.
Cuándo consultar sin esperar
Estos signos no corresponden al curso lento de una artrosis y hacen sospechar una artritis aguda u otro problema:
- Cojera que aparece de golpe, o que no apoya la pata en absoluto.
- Articulación caliente, muy inflamada o dolorosa al mínimo contacto.
- Fiebre, decaimiento o pérdida de apetito junto al problema articular. Puede tratarse de una artritis infecciosa o inmunomediada, que requiere otro tipo de tratamiento y no debe esperar.
- Varias articulaciones comprometidas al mismo tiempo, en especial en un paciente joven.
- Debilidad o descoordinación en las patas traseras, que suele corresponder a un problema de columna y no de articulación.
- Un gato que dejó de saltar, cambió sus hábitos de arenero o se volvió arisco al tocarlo.
Preguntas frecuentes
¿Artritis y artrosis son lo mismo?
No. Artritis significa inflamación de la articulación y puede tener origen infeccioso, inmunomediado o traumático; suele instalarse rápido y con articulación caliente. La artrosis es un proceso degenerativo y crónico del cartílago que avanza en meses o años. En la consulta diaria, la mayoría de los casos de "problemas de patas" son artrosis.
¿Mi perro está viejo o le duele?
La edad por sí sola no reduce la movilidad. Si tu perro dejó de hacer cosas que antes hacía sin problema, lo más probable es que haya dolor de por medio. La respuesta al tratamiento suele ser la mejor prueba: un perro que "solo estaba viejo" no vuelve a jugar después de dos semanas de manejo.
¿Los gatos también tienen artrosis?
Sí, y con mucha más frecuencia de lo que se diagnostica. El problema es que rara vez cojean. Dejan de saltar, se acicalan menos, se vuelven ariscos o empiezan a orinar fuera del arenero. Esos cambios de conducta son el equivalente felino de la cojera.
¿Puedo darle un antiinflamatorio humano mientras consigo cita?
No. Varios analgésicos de uso humano son tóxicos para perros y gatos incluso en dosis pequeñas, y pueden causar daño renal, hepático o digestivo grave. La analgesia la indica el veterinario, con un producto de uso veterinario.
¿Cuál es la diferencia entre Artrin y Artrin Plus?
Artrin es condroprotector: glucosamina, condroitín sulfato y manganeso, apto para perros y gatos. Artrin Plus añade carprofeno, un antiinflamatorio no esteroide, y es exclusivamente para caninos. Cuál corresponde depende de si el paciente además necesita controlar dolor e inflamación, y eso lo define el veterinario tratante.
¿Los condroprotectores hacen efecto de inmediato?
No funcionan como un analgésico. Requieren administración sostenida durante semanas antes de poder evaluar el resultado. Abandonarlos a los pocos días es una de las causas más frecuentes del "a mi perro no le hizo nada".
¿Debo hacer que descanse por completo?
No. El reposo absoluto atrofia la musculatura que sostiene la articulación y a mediano plazo empeora el cuadro. Lo indicado es ejercicio regular, suave y sin impacto, evitando los picos de actividad intensa después de varios días de inactividad.
Conclusión
La artrosis no es algo que haya que aceptar como parte de envejecer. Tiene diagnóstico, tiene signos reconocibles que además cambian según se trate de un perro o de un gato, y responde bien cuando se trabaja sobre varios frentes al mismo tiempo. Distinguirla de una artritis aguda también importa, porque esa última no admite espera. Detectar el problema temprano hace una diferencia enorme en los años de calidad de vida que le quedan a la mascota.
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Esta información es de carácter educativo y se basa en literatura veterinaria disponible y guías clínicas internacionales. No reemplaza el examen físico directo del paciente ni el juicio clínico del médico veterinario tratante. Los productos mencionados son de uso veterinario y requieren indicación y seguimiento profesional; su registro y disponibilidad pueden variar según el país.
Fuentes consultadas
- Roush, J. K., Dodd, C. E., Fritsch, D. A., Allen, T. A., Jewell, D. E., Schoenherr, W. D., Richardson, D. C., Leventhal, P. S. y Hahn, K. A. Multicenter veterinary practice assessment of the effects of omega-3 fatty acids on osteoarthritis in dogs. J Am Vet Med Assoc, 2010;236(1):59–66.
- Fritsch, D. A., Allen, T. A., Dodd, C. E., Jewell, D. E., Sixby, K. A., Leventhal, P. S., Brejda, J. y Hahn, K. A. A multicenter study of the effect of dietary supplementation with fish oil omega-3 fatty acids on carprofen dosage in dogs with osteoarthritis. J Am Vet Med Assoc, 2010;236(5):535–539.
- Brouwer S. A. Artrin — prospecto e información técnica del producto. Registro SENASA 01-225.
- Brouwer S. A. Artrin Plus — prospecto e información técnica del producto. Registro SENASA 11-214.
- Johnston, S. A. y Tobias, K. M. Veterinary Surgery: Small Animal, 2.ª edición, Elsevier, 2018.
- Fossum, T. W. Small Animal Surgery, 5.ª edición, Elsevier, 2018.
- WSAVA Global Pain Council. Guidelines for Recognition, Assessment and Treatment of Pain.
